
Por Runner eGirl
Después de haber formado parte de un acceso anticipado, el pasado mes de agosto llegó la versión 1.0 de The Rogue Prince of Persia, una nueva entrega de la franquicia tras Prince of Persia: The Lost Crown. A diferencia del título anterior, que es un juego de plataformas y metroidvania 2D, The Rogue Prince of Persia lleva la saga al terreno del roguelite, combinando la esencia acrobática de la saga con mecánicas modernas de acción y plataformas en 2D.
The Rogue Prince of Persia nos presenta una narrativa sencilla pero efectiva que funciona bien para la estructura del juego. Aquí, el Príncipe, tras cometer un error que pone en peligro a su pueblo al enfrentarse al líder huno Nogai, descubre que posee un colgante mágico que le permite retroceder en el tiempo tras cada muerte. Este artefacto justifica las mecánicas de repetición del juego, donde cada "run" representa un nuevo intento por rescatar a sus padres y salvar a Persia de la invasión de los hunos. El punto central de la historia es el Oasis, donde el Príncipe reaparece tras morir y puede interactuar con personajes que ofrecen mejoras, armas y pistas que le permiten iniciar el recorrido nuevamente, pero con más experiencia. Más allá de eso, la historia no es demasiado profunda ni detallada.
Uno de los aspectos más destacados es la jugabilidad, que combina controles fluidos con una movilidad excepcional. Cada vez que empezamos, los niveles, los enemigos y las trampas se generan proceduralmente, lo que hace que cada desafío sea único como dicta el género. Para avanzar, usamos combate dinámico combinado con un sistema de parkour muy fluido, con controles intuitivos y que responden muy bien. Podemos correr por las paredes, encadenar saltos y esquivar trampas, lo que nos hace sentir como verdaderos acróbatas desde el principio. También podemos matar a los enemigos y recibir oro, que después usaremos para comprar armas y mejoras, o, si preferimos, podemos ignorar a los enemigos y simplemente avanzar.
La variación constante de los niveles mantiene una experiencia de juego fresca, ya que cada run ofrece nuevos desafíos en términos de enemigos, obstáculos y configuraciones de escenarios. Cuando morimos, volvemos al oasis, donde podemos desbloquear mejoras permanentes, como mayor vitalidad o nuevas armas, que facilitan el avance en los nuevos intentos. La curva de aprendizaje es accesible, incluso para quienes no están familiarizados con los roguelites, porque el juego no castiga en exceso y fomenta la experimentación. Además, la variedad de armas permite personalizar el estilo de juego, desde enfoques rápidos y agresivos hasta estrategias más tácticas que aprovechan el entorno.
Sin embargo, esta gran variedad de armas tiene un aspecto negativo, y es que, debido a la aleatoriedad en la asignación de armas al inicio de cada intento, puede resultar frustrante cuando nos toca una que es poco favorable para poder avanzar en algún nivel que haya quedado configurado con cierto grado de dificultad.
En este aspecto, si bien el juego equilibra bien la dificultad para hacerlo accesible, hay momentos en los que los picos de desafío parecen desproporcionados. La poca vitalidad del Príncipe, combinada con la intensidad de los ataques enemigos y la escasez de pociones de vida, puede hacer que algunos intentos resulten más frustrantes que gratificantes. Los jefes están bien diseñados, pero a veces es necesario usar una combinación específica de armas o habilidades para derrotarlos con facilidad, lo que puede agregar otro elemento de frustración.
A pesar de la generación procedural de los niveles, con cambios en la disposición de enemigos y obstáculos, después de algunas horas de juego los niveles se empiezan a sentir repetitivos, más que nada porque la estética y los tipos de desafíos que enfrentamos no ofrecen demasiada variación.
Por último, pero no menos importante, visualmente el juego es hermoso. Con un estilo inspirado en novelas gráficas, se usan colores planos y trazos gruesos para crear escenarios con un toque persa complementados generando así una atmósfera inmersiva con animaciones súper fluidas. Una delicia realmente.
Mi evaluación general final de The Rogue Prince of Persia es muy positiva. En lo que jugué para escribir esta reseña, sin darme cuenta se me fue una tarde de sábado completita hasta bastante entrada la noche, algo que ya de por sí demuestra que es un juego que atrapa. Incluso cuando te morís no es todo pérdida, porque quiere decir que finalmente vas a poder conseguir nuevas mejoras… y obviamente volver a intentar para ver cómo te va en una nueva run. Lo único que no recomendaría es jugarlo un domingo a la noche si el lunes te tenés que levantar temprano.
- Desarrollado por: Evil Empire
- Publicado por: Ubisoft
- Fecha de salida:20 de agosto de 2025
- Disponible en: Xbox Series, PS5, PC, (Próximamente en Switch 1 & 2)
*Código de review proporcionado por Ubisoft*

