¿Te imaginaste alguna vez que Pac-Man podía volverse un metroidvania con mechas y sangre? Shadow Labyrinth es un título que marca un giro inesperado y oscuro dentro de la longeva saga, una franquicia que comenzó en los salones recreativos de los años 80 y que hoy, más de 40 años después, se intenta reinventar con elementos de acción, exploración y un toque de ciencia ficción oscura.
¿Será este el renacimiento que Pac-Man necesitaba… o un delirio experimental que se aleja demasiado de sus orígenes?
No es la primera vez que Pac-Man busca salir de su zona de confort e incursionar con otros géneros. Ya hemos visto juegos de deportes, carreras, plataformas en 3D y hasta una especie de Batlle Royale dando vueltas. Que se haya aprobado una propuesta como está resulta ser una sorpresa y al mismo tiempo no porque, como le ha pasado a muchas otras sagas, llega a un punto donde se debe incursionar en algo diferente por necesidad y para correr riesgos. Un ¿qué pasaría si… (que incluso pudo estar en la mente de algunos jugadores desde hace mucho)?
Pero tenemos que empezar por lo básico: ¿De qué trata Shadow Labyrinth? Siendo un miembro de UGSF (Fuerza Espacial de la Galaxia Unida, en español) vemos como Puck es derrotado por una IA todopoderosa que está empeñada en conquistar toda la galaxia y somos enviados a un misterioso planeta. Posteriormente vemos como de una nave nace un extraño ser, nuestro protagonista, del cual tomamos el control y seremos bautizado por nuestro amigo amarillo como el Octavo Espadachín, ¿Pero quien es ese guerrero? Ni siquiera el lo sabe. Su memoria se encuentra nublada y tras ser invocado por Puck, este se ve obligado a obedecer, escuchar y luchar sin hacer preguntas para cumplir la misión.
Si alguno desea un poco más de contexto de este universo, uno puede ver el episodio llamado El Ciclo de la serie Secret Levels, el cual fue una precuela a todo esto.
La jugabilidad no va a representar nada fuera de lo ordinario si te gustan mucho los Metroidvania. Los elementos de exploración, plataformas, acción en dos dimensiones están por todos lados.
Uno tendrá que explorar cada una de las zonas del mundo para seguir avanzando, y al mismo tiempo, uno sabe muy bien que deberá regresar a secciones previamente recorridas porque no contaba con las habilidades o mejoras necesarias para superar ciertos obstáculos. Por ejemplo, y tan sólo para citar algunas mejoras, el mecha GAIA será necesario para atravesar zonas repletas por un vapor caliente cerca del volcán, el desbloquear el desplazamiento aéreo nos dejará alcanzar otras partes del mapa, así como también podemos habilitar un gancho para alcanzar superficies más altas. Incluso no puede faltar ese momento donde nos convertimos en un mini Puck y recorremos laberintos como si se tratara del arcade original.
El sistema de combate también es sencillo. Ni bien comienza el juego se nos concede el poder de llevar una espada con la cual atacaremos a nuestros enemigos y podremos ir mejorandola en cada punto de guardado usando las monedas que hayan sido recolectadas y algunos ítems que nos sean solicitados.
Hay que mencionar que buena parte del combate pasa también por aprender a esquivar los ataques enemigos, aprender sus patrones y saber cuándo atacarlos. Cada esquive va a terminar consumiendo lo que sería una barra de stamina, y como ya saben quedamos vulnerables a cualquier ataque enemigo.
También contaremos con el Mecha GAIA para luchar contra los jefes de las zonas, y por si las referencias no faltaban, solo podremos activarlo si consumimos a nuestros enemigos después de haberlos aturdido o derrotado. Todo esto irá llenando un medidor que una vez lleno nos dejará usar nuestra mecha. Incluso veremos cómo Puck es capaz de comerse a los jefes finales una vez derrotados. Cómo recompensa, el jugador desbloquea una nueva habilidad especial, como el poder desviar ataques enemigos con un botón o usar un escudo para evitar recibir daños múltiples.
El estilo visual se puede decir que es interesante. Nos gustó mucho toda esta estética de ciencia ficción, las animaciones se ven muy bien, su atmósfera distópica que a su vez tiene ese toque retro o luces de neon que acompañan segmentos clave del juego. Más que nada esto último funciona mucho mejor en aquellas partes donde obviamente buscan hacer referencia al estilo visual que todo fan ya puede identificar.
El apartado sonoro no solo acompaña muy bien a lo que sucede en pantalla, sino que refuerzan la nueva identidad que los creadores quieren darle a la franquicia, además cuenta con algunos sonidos de los juegos originales y distintas canciones de bandas sonoras de varias franquicias clásicas de Namco como easter eggs.
Si quieren saber si tuvimos problemas técnicos, pues no hay nada importante que debamos reportar. La experiencia fue estable, no hubo algún bug que se interpusiera en el camino en nuestras casi 30 horas de juego.
En definitiva, sentimos que el juego presenta elementos sólidos que le sientan muy bien a la franquicia pero que pueden seguir madurado. Lejos de apostar por una jugabilidad llena de sorpresas, el juego simplemente apuesta por presentar sistemas que al menos funcionen, jefes finales desafiantes, un árbol de habilidades que permita adaptarse un poco más a tu estilo como jugador.
Donde el juego brilla por completo es la dirección en general. El tono sombrío elegido para el arte del juego combina muy bien con la propuesta de incursionar en el género de acción en un universo oscuro. Mientras que al mismo tiempo se mantiene fiel a los elementos centrales y los adapta con otras mecánicas. Es un juego que se puede disfrutar por su cuenta y los veteranos seguramente notarán varias referencias.
Shadow Labyrinth es el renacimiento que Pac-Man necesitaba no solo reinventa a a la saga, sino que lo empuja a un nuevo terreno, es una propuesta arriesgada, pero audaz, y abre una puerta hacia una posible segunda vida, más adulta para la saga.
- Desarrollado y publicado por: Bandai Namco
- Disponible en: Xbox Series, PS5, PC, Switch
- Fecha de salida: 18 de agosto de 2025
*Código de review proporcionado por Bandai Namco*




