ANALISIS - Final Fantasy 16 para Xbox Series


Por Carlos Carames

Los tiempos modernos, las necesidades de crecimiento y la identidad

¿Qué es Final Fantasy? ¿Qué elementos hacen a un nuevo juego de rol de una franquicia legendaria un sucesor digno? ¿Hasta qué punto los subsistemas de las entregas previas condicionan las entregas subsiguientes? Indudablemente Square tuvo que lidiar con muchos cuestionamientos de parte de los fanáticos más puristas de cara al lanzamiento de este Final Fantasy XVI en su versión original para PlayStation 5 en 2023, pero aun cuando la ausencia de los combates por turnos seguían resonando (Final Fantasy XV ya fue un juego de acción, desentendiéndose del sistema active time battle o ATB) la faceta RPG siempre mantuvo su profundidad intacta hasta la irrupción de esta última entrega, que decidió tomar una profundidad mucho menos compleja.

Sin embargo, hay algo que Final Fantasy siempre buscó hacer a su manera y eso siempre fue el buscar relatar una historia fantástica con un clásico arquetipo de personaje que eventualmente está destinado a salvar al mundo con innumerables elementos comunes a cada entrega, desde la presencia de magias, criaturas propias de su mitología o hasta ciertos personajes con puntos en común, y en ese sentido no cabe duda que Final Fantasy XVI es una gran entrega de una franquicia de culto. 


Valisthea, un mundo (no tan) original pero atractivo y lleno de magia, donde los combates lo son todo

Final Fantasy XVI nos traslada a Valisthea, un mundo medieval donde varios reinos se encuentran enfrentados ante el inminente avance de una plaga, que vuelve totalmente infértil cualquier terreno y cuya exposición prolongada en esa región potencialmente transforma a las personas en una especie de zombis llamados “akásikos” y donde cada reino tiene al menos un “dominante”, que son personas bendecidos por criaturas mitológicas llamadas Eikons y que le ofrecen a su guardián una serie de poderes inimaginables. Los Eikons están marcados por los distintos elementos: Fénix (para el fuego), Titan (tierra) Garuda (tiento), Ramuh (relámpago), Odín (oscuridad) y Bahamut (luz). 

Nuestra historia arranca en el ducado de Rosalia, donde nuestro protagonista llamado Clive por algún extraño motivo no logró la aprobación de Fénix como su sucesor y dicho honor cayó en manos de su hermano menor Joshua. Ante esto, Clive es considerado una especie de paria por su madre ya que no lo considera alguien digno de tener sangre real, al punto de despreciarlo. Que este entramado inicial tenga cierto parecido con el panorama general marcado por Game of Thrones (Clive ocuparía el lugar de Jon Snow) no es casualidad (de hecho, el juego tiene hasta un personaje peligrosamente parecido a Hodor) ya que esa fue la intención del equipo de desarrollo desde el principio y el juego hace un más que buen uso de esa referencia para marcar los cimientos iniciales, mas allá de que después la aventura tomará su identidad propia.


Más allá de la historia principal, el juego ofrece misiones secundarias que siendo honestos a nivel estructura son tremendamente simples, generalmente consisten en matar una bestia, obtener algún tipo de ítem y llevarlo al remitente siendo las mismas uno de los puntos que más ritmo le quitan a la aventura sobre todo en el tramo inicial. Sin embargo, las últimas que el juego nos ofrecerá tienen al menos el valor agregado de aportarle bastante al entramado y la historia de muchos de nuestros compañeros de historia con lo que en ese sentido hacen su aporte.

Pero no hay historia medieval y fantástica sin combates, y es aquí donde Final Fantasy XVI mas destaca: la inclusión de un veterano de Capcom como Ryota Suzuki (Devil May Cry, Dragon’s Dogma) en el rol de director de sistema de combate es un elemento clave. Final Fantasy XVI es, ante todo, un profundísimo hack and slash, donde la mezcla de subsistemas está por encima de las estadísticas e incluso de la carga elemental y rolera tan clásica de la franquicia, reduciendo las mismas a un nivel ínfimo: el hielo sigue pudiendo congelar por ejemplo, pero es la primera vez en la historia de la franquicia que a una criatura elemental de fuego como puede ser un Boom, se le produce daño con ataques elementales de fuego. 


Aun así, el sistema de combate propiamente dicho tiene una profundidad más que notable, no sólo porque el abanico de movimientos que está a nuestra disposición es enorme, sino porque además el juego es versátil según el estilo de cada jugador (quien disfrute los juegos de acción usando parrys inevitablemente construirá su personaje entorno al eikon Titan o quien disfrute más las esquivas lo hará con Shiva por ejemplo. Esta decisión, altamente divisiva, no pasó desapercibida en el fandom que entiende que Square busque atraer a más público con cada entrega, pero rompe de manera peligrosa lo que muchos consideraron innegociable durante todos estos años. Final Fantasy XVI es, en simples rasgos, un juego de acción con elementos de rol, no un juego de rol con un buen sistema de combate.

Lo que innegablemente es espectacular son ciertos combates protagonizados por los eikon propiamente dichos: ver en acción las distintas batallas entre enormes bestias mitológicas a ritmos trepidantes es un espectáculo visual que es imposible de omitir a la hora de escribir estas líneas y que inevitablemente marca al jugador, no daremos detalles mayores de cómo se darán, pero si vale la pena remarcar su espectacularidad en cualquier artículo que se reseñe. 


Audiovisualmente irregular pero cumplidor como conjunto

En el apartado audiovisual, Final Fantasy XVI es un juego irregular: algunas escenas son visualmente imponentes, en otras ocasiones (sobre todo algún entorno cerrado o mazmorra) el juego muestra cierto margen esperable de algo más. La aventura puede ser disfrutada en Xbox Series X mediante 2 modos gráficos, uno priorizando la calidad de imagen a 30 fps y otro enfocado al rendimiento, a 60fps, modo que recomendamos de cara al estilo de acción que el título ofrece. En el apartado sonoro, la banda musical es realmente muy buena, acompañando la búsqueda de epicidad con temas que destacan muchísimo, pero en otros momentos (como situaciones en la guarida) donde la misma puede tornarse algo repetitiva. 

Acompañando la misma tenemos la posibilidad de disfrutar el juego con un doblaje en español latino que cumple sin más. Personalmente, el doblaje original en inglés (donde se ha usado hasta la apariencia del actor de voz de Clive para el modelado del personaje) me parece la mejor opción, no sólo porque tiene una calidad superior, sino porque además todas las animaciones faciales de las cinemáticas están hechas en torno a ese doblaje, pero para quien quiera el juego en español, la opción íntegra está ahí. 

Cabe señalar por último, que la irrupción del juego en Xbox Series viene con la opción de adquirir dos paquetes de contenidos descargables que fueron lanzados post lanzamiento y que se pueden disfrutar en el juego final antes de la última batalla: “Echoes of the Fallen” se ofrece como una torre con una serie de desafíos que permiten al jugador obtener algunas piezas de equipamiento extra y que amplían levemente el lore de la actual Valisthea. 

Por otra parte, “The Rising Tide” es un DLC mucho más amplio que gira en torno a un Eikon que se creía perdido, donde no sólo podremos adquirir nuevos poderes, sino que a nivel contenido ofrece una región totalmente nueva con submisiones propias y demás. El DLC es altamente recomendable para quien haya llegado hasta el tramo final del juego porque vale totalmente la pena.

Conclusiones finales

A modo de conclusión y opinión personal, Final Fantasy XVI es un gran juego y una excelente nueva entrega: ofrece una historia interesante, que si bien pierde algo de fuelle en su tramo final mantiene al jugador entretenido todo el tiempo, tiene en Clive un gran protagonista, uno de los Cid más queribles en años, un sistema de combate muy entretenido y sólido acompañado de una muy buena banda sonora. Llega a Xbox Series siendo un producto totalmente maduro en lo que a su ciclo de vida se refiere, bien optimizado y con todo el contenido que se puede esperar. Es un juego que hace casi todo lo que se propone bien llegando a ser una propuesta casi obligatoria para quien busque un buen juego de acción.

Como juego de rol, deja bastante que desear siendo honestos, es la cruz que le tocará cargar por llevar dicho nombre, pero eso no quita que la propuesta por sí misma es altamente recomendable.

  • Publicado y desarrollado por SQUARE ENIX
  • Fecha de lanzamiento en Xbox: 9 de junio de 2025
  • Disponible en: Xbox Series, PC, PS5

*Código de review proporcionado por Square Enix*