Por Leon Herrera
Hay géneros que marcaron a fuego nuestra infancia y adolescencia en el mundo de los videojuegos y seguro que, para muchos de los presentes, los plataformeros en 3D son sin dudas uno de ellos. ¿Se acuerdan de esa sensación a principios de los 2000, cuando encendíamos la consola y nos esperaba una gran aventura de plataformas en tres dimensiones llena de color, secretos y buen movimiento? Duskfade quiere traer exactamente esa magia de vuelta.
El nuevo título del estudio español Weird Beluga Studio, que está fuertemente inspirado en ellos, deja absolutamente en claro por qué esa fórmula dorada sigue funcionando tan bien en pleno 2026. ¿Pero qué hay más allá de los colores y el encanto?
Aca nos ponemos en la piel de Zirian, un joven entusiasta que luego de la muerte de su abuelo no sabe cómo levantarle el ánimo a su hermana Aliira, quien se encuentra encerrada en su taller intentando armar un reloj mágico que le permita volver atrás en el tiempo y evitar afrontar un suceso tan doloroso. Dicho experimento termina saliendo mal, ocasionando que toda la ciudad de los relojeros y el mundo en sí sean separados creando una nueva especie de realidad. Ahora nuestro protagonista se emprende en una travesía desesperada no solo para salvar a su hermana, también liberar al mundo de una "noche eterna" que lo consume y lo destruirá todo.
A nivel narrativo, el juego logra un equilibrio sumamente interesante. Por un lado, tenemos una aventura fantástica de corte clockpunk repleta de engranajes, magia temporal y paisajes coloridos que entran de lleno por los ojos. Pero por otro, se percibe una carga emocional que tiene como meta utilizar la travesía de su protagonista como una metáfora sobre la aceptación de la pérdida y el proceso de duelo. Esa doble lectura hace que tanto el jugador que busca un rato de desconexión como quien presta atención al subtexto encuentren algo que los conecte con la historia.
Otro elemento característico de estos juegos es la adición de un compañero. En este caso, un simpático “cuco” mecánico. Esta criatura no solo aporta personalidad a las conversaciones y contexto al mundo, sino que también nos ayuda a la hora del combate, nos cuenta sobre la historia de los maestros relojeros y funciona como una herramienta de interacción con el entorno. Cumple el rol que le corresponde y listo.
El juego adopta la premisa de ser "fácil de aprender, difícil de dominar" y se siente a pleno ese tono gameplay muy al estilo 2000’s, no existen parrys ni fogatas, todo sucede de manera orgánica y muy disfrutable.
Contaremos con la ciudad Reloj como hub central al que regresaremos cada vez que completamos un área para poder mejorar nuestro equipamiento, habilidades, forjar colores para cambiar el filo de nuestra arma o cambiar de atuendos dependiendo de que tantos coleccionables hayamos encontrado en estos mundos, que van desde bosques etéreos, ruinas sumergidas, cielos majestuosos y desiertos mecánicos.
Más adentrados en la aventura, el movimiento se vuelve más fluido gracias a las mejoras que iremos adquiriendo que te permiten usar un gancho, desplazarnos por rieles o usar las alas para planear en el aire. Sin embargo, los jugadores más exigentes encontrarán divertido buscar caminos opcionales que se encuentran escondidos para recolectar todos los coleccionables de todas las zonas para poder aumentar el poder de nuestro arsenal al máximo.
El combate tampoco se queda atrás. Inspirado fuertemente en la agilidad de los combates cuerpo a cuerpo de Kingdom Hearts, el “Minutero”, la espada de Zirian, se combina de forma orgánica e irá evolucionando con las habilidades que vayamos aprendiendo durante el viaje. Los combates son al estilo hack & Slash puro y nunca frenan el ritmo del juego; al contrario, se sienten como una extensión de las plataformas durante la exploración. Las batallas contra los jefes finales de todas las áreas también se sienten bien ejecutadas, tanto por la diversidad de enemigos como por el diseño de sus rompecabezas para hacerles más daño.
Si hay algo que podemos criticarle a Duskfade es que durante nuestra partida, jugando en una Xbox Series X, el juego sufre de reiteradas caídas de frames en lugares muy específicos de la aventura, como el pueblo inicial, o lugares en donde la pantalla se llena de efectos de luces, partículas o vegetación abundante, cosa que esperemos los desarrolladores puedan solucionar con algún parche luego de su lanzamiento. Fuera de eso, el juego corre muy fluido, cuenta con controles precisos y una banda sonora que acompaña muy bien a la acción en pantalla.
Los tiempos de carga entre las amplias áreas de exploración o tras ser derrotados por algún jefe son prácticamente inexistentes, lo que hace que la experiencia sea rápida y sin interrupciones. Si bien el juego forma parte de XBOX Play Anywhere, que nos permite jugar a Duskfade en nuestra XBOX series, PC o portátil de Microsoft con la misma licencia, no tuvimos la chance de probarlo por fuera de la consola.
Con una duración estimada de 12 y 15 horas para superar la campaña principal, el título ofrece además una generosa cantidad de coleccionables ocultos que invitan a reexplorar cada rincón de las áreas luego de haber conseguido habilidades nuevas para encontrar caminos que antes eran imposibles de cruzar, por si queremos mejorar al máximo nuestro equipamiento y habilidades, sumándole muchas más horas de juego.
Duskfade no necesita apelar únicamente a la nostalgia para brillar con luz propia. Es una aventura repleta de corazón, con un diseño de niveles inspiradisimo en los clásicos de la generación de la XBOX original, PS2 o GameCube, un sistema de movimiento sumamente responsivo y una narrativa simple pero que sabe emocionar cuando se lo propone. Puede que no todos hayan crecido los clásicos que redefinieron al género durante la sexta generación de consolas, aunque el juego vuelve a resaltar por qué esa fórmula sigue siendo tan adictiva y entretenida hoy en día: se siente como una aventura con ritmo constante, donde explorar cada rincón tiene recompensa y donde moverte por el escenario es divertido por sí solo.
Estamos frente a un título imprescindible para el catálogo indie de este año, y más nada uno de los plataformeros que merece nuestra atención.
- Desarrollado por: Weird Beluga
- Publicado por: Fireshine Games
- Fecha de lanzamiento: 13 de agosto de 2026
- Disponible en: Xbox Series, PC, PlayStation 5, Nintendo Switch 2
*Código de review proporcionado por Fireshine Games*



