ANALISIS - Denshattack!

Por Gabriel Llarena Ruiz

Cuando era chico, viajar en tren lo sentía como algo emocionante. Ahora que soy un adulto, siento que me está quitando el alma y parezco una vaca yendo al matadero. Por eso, Denshattack! es un juego que se ambienta en Japón, donde un grupo de inadaptados compiten por quien descarrila menos el tren, mientras que luchan contra un conglomerado que tiene todo el poder político y económico en el país tras una catástrofe global. 

La historia nos presenta a Emi, una repartidora de ramen que decide abandonar su empleo para formar parte del mundo clandestino del Denshattack!, un deporte extremo donde usan los vagones de un tren como si fueran tablas de skate sobre las vías abandonadas a lo largo de todo el país. En su viaje tendrá encuentros con diferentes bandas a lo largo de las regiones y con la enorme corporación que los dejó a su suerte hace mucho tiempo. La historia no es uno de sus fuertes pero tampoco es algo en lo que me quiero enfocar a la hora de hablar de la experiencia.

Quienes hayan escuchado que este título es una mezcla entre Tony Hawk, Jet Set Radio y otros arcades, más o menos tienen una idea acertada de lo que sería Denshattack!. En términos de gameplay es justamente esa experiencia extravagante que te recuerda a los juegos de deportes de comienzo de siglo y en el fondo es una ventana al pasado por su estética cel shading muy colorida y una banda sonora que mezcla electrónica, hip hop, funk y más. Sin embargo, que quede claro que el juego tiene una identidad o su propia personalidad. 

El núcleo de la jugabilidad está inspirado en los juegos arcade de puntuación, en el cual el jugador debe lograr establecer la mejor puntuación y tiempo posible para seguir avanzando. La diferencia es que acá no estamos 100% obligados a tener el mejor desempeño en cada uno de los niveles. La mayoría de los escenarios presentará solamente el objetivo de llegar a la meta, pero en otros es un requisito que lleguemos a conseguir un puntaje mínimo, ganemos la carrera y, bajo situaciones obvias, superar al jefe final porque no hay otra forma de continuar la historia.

Lejos de imponer un modo de dificultad, todo se maneja más por una curva de aprendizaje y también te sigue desbloqueando la siguiente parte de un capítulo como si te invitara sin restricciones a un escenario aún más complicado. Su filosofía de progresión no necesariamente te facilita las cosas. Uno puede terminar el nivel después de múltiples fallos sin ningún reconocimiento y aún sentis ese impulso a empezar el nivel en busca de un galardón más alto. Incluso puedo agregar que me gusta mucho el diseño del mapa y la interfaz. Cómo que se siente que facilitan mucho la navegación para la rejugabilidad.

Todo el juego recompensa el que tengas encadenar trucos, mantener la velocidad y enlazar maniobras sin perder el impulso. Uno puede ver esa mezcla de los juegos de skate al momento de grindear, hacer un kickflip, ollies, dar saltos, zambullirse y mucho más. A su vez viajamos a velocidades insanas en mapas cada vez más llenos de obstáculos, diferentes reglas y mecánicas que debemos dominar como el buen juego plataformas y acción que es transmitiendo muy bien toda esa sensación de adrenalina, intensidad y fluidez.

Los enfrentamientos contra jefes también forman parte importante de la identidad del juego. Me gusta mucho como han hecho un enorme esfuerzo en volver cada pelea en un momento prácticamente época y, que a medida que avancemos a otros capítulos, los duelos comienzan a ser un despliegue a todo lo que aprendimos hasta el momento. No busca solamente que toda la situación sea una secuencia de patrones más caóticos por memorizar y superar. Es todo un espectáculo visual que uno puede disfrutar también. 

Otra de las partes importantes de esta identidad son los mismos trenes, los cuales se inspiran en los modelos ferroviarios del país nipon, aunque obviamente con ese tono caricaturesco y más exagerado. Dependiendo del tren, el jugador puede sacarle provecho a una serie de ventajas que pueden ir desde un mayor multiplicador de combos hasta una mayor cantidad de puntos si hacemos trucos en el aire, por ejemplo. Por supuesto, cada tren con una habilidad especial viene con una contra para equilibrar todo. Puede que algunos te resten puntaje cada vez que chocas o disminuyen los puntajes generales de cada truco. Son ese tipo de cosas y no van más allá porque no podes personalizar un tren por fuera de los diseños, logotipos o pinturas en el taller. 

Todos los trenes cumplen la misma función, pero algunos son más efectivos en algunos escenarios. Eso lo vas a notar más cuando vuelvas a rejugar los capítulos que superaste. Un detalle que no mencione es que la rejugabilidad tambien te está otra oportunidad de conseguir coleccionables. Estos mismos no solo aumentan el contexto de la trama, también de todo el mundo, los personajes, las regiones y otros datos directamente atados a la cultura japonesa.

Todo esto no funcionaría si no fuera por su estética anime, el diseño de los personajes, la exageración visual y la misma paleta de colores. Cada una de las regiones se siente única y pese a tener decenas de niveles, buscaron darle la mayor identidad visual posible a cada locación. A eso hay que sumarle la excelente banda sonora que es como un anillo al dedo a todo. Me encantó el soundtrack de Denshattack! y no tengo más que felicitar a varios de los artistas involucrados (que por si no sabían es una enorme colaboración entre músicos y compositores de múltiples sagas o videojuegos reconocidos en Japón y el mundo tales como Tee Lopes, Shoji Meguro, Richard Jacques, Kohta Takahashi, Ryo Nagamatsu, 2 Mello, Sean Bialo, y mucho más)

Y si querés un poco más de inmersión, el juego cuenta con un doblaje en japonés. Si bien existe un doblaje en inglés como una alternativa, el título se prestó más para disfrutar la experiencia como correspondía más para mí.

No es un juego muy largo, pero tampoco les puedo asegurar cuánto les tomaría perfeccionar cada mecánica en busca de todas las estrellas. El juego cumplió mis expectativas por completo. Denshattack! es uno de los juegos más divertidos del año. Desafiante pero muy divertido. No busca tener lógica más que dentro de su propio mundo virtual pero es así cómo deberían ser más videojuegos.

  • Desarrollado por: Undercoders
  • Publicado por: Fireshine Games
  • Fecha de salida: 15 de julio de 2026
  • Disponible en: Xbox Series, PC, PS5, Nintendo Switch 2

*Código de review proporcionado por Undercoders / Fireshine Games*