ANALISIS - Pragmata

Por Gabriel Llarena Ruiz

¿Te acordás cuando los juegos eran pura diversión? PRAGMATA es justamente eso. Quienes hayan estado detrás de su producción sabían bien lo que querían: Una historia sencilla, pero donde te importen los personajes; Una jugabilidad que se sienta diferente con los cambios necesarios para mejorar el ritmo. Todo eso sin tenerle miedo al éxito con unas mecánicas un poco arriesgadas, y es por eso que termina siendo una de las grandes joyas de este año. Hoy, es tiempo de darle un vistazo más profundo a este título que es más que un simulador de papás.

El juego nos lleva a un futuro cercano donde Delphi Corporation, una de las empresas más poderosas del mundo, fue capaz de establecerse en nuestra propia Luna para investigar y explotar un nuevo material, al cual se lo conoce como fibraluna. Una vez refinado es capaz de crear cualquier objeto tridimensional, ya sean muebles, edificaciones completas, vehículos o mano de obra robotizada. Pero de un día para el otro la base de nuestro satélite deja de responder a los llamados de la Tierra.

En respuesta al incidente, la mega corporación envía a un equipo de investigación para saber qué sucedió realmente y restaurar las comunicaciones con nuestro planeta. A pocos minutos de llegar, el ingeniero de sistema Hugh Williams termina separado de su equipo y podemos considerarlo como el único superviviente de la expedición. La situación comienza a volverse más favorable cuando se encuentra con Diana (que en realidad se presenta como Pragmata D-I-0336-7), una androide que parece una niña y quien nos ayuda a escapar a un lugar más seguro. Tras eso, mientras ambos se dirigen a un refugio, nos enteramos de que la IA de toda la base se ha revelado por motivos aún desconocidos.


Donde PRAGMATA prioriza la narrativa es con Hugh y Diana. La relación entre ambos no solo parece la de un padre protegiendo a su hija si lo vemos desde afuera. Es una relación donde cada uno es el medio para lograr un objetivo. Hugh es quien se mueve y pelea con todo el arsenal que tenga a mano, pero para que sea más efectivo necesita que Diana burle los sistema de seguridad de cada máquina hostil presente para sean vulnerables por un corto lapso de tiempo. En muchos otros juegos, este tipo de relaciones basadas en la cooperación suele tener dos personajes que por lo general no se agradan desde un inicio. Sin embargo, el juego no busca seguir ese camino. Desde un comienzo Hugh adopta un rol como protector de Diana de forma natural y siempre tiene un ojo vigilando todo lo que hace.

Uno siente que Hugh busca enseñarle y contarle cosas sobre la vida, incluso en las preguntas que parecen rutinarias. Diana por más que sea una androide tiene una personalidad programada para comportarse justamente como una niña. Busca conversar todo el tiempo, tiene curiosidad por como es la Tierra y ante lo que le parezca curioso y asombroso, pero al mismo tiempo sabemos que tiene la inteligencia de una máquina avanzada, por lo que comparte esos conocimientos y métodos de supervivencia frente a los enemigos. 

Cada interacción entre ambos es la mejor parte de toda esta historia, aunque muchos secretos y detalles que refuerzan todo este aspecto se encuentran en la explicación al revisitar escenarios, documentos y emails, hologramas, siendo ese un buen motivo para explorar a tu ritmo cada zona disponible.

Se que en esencia esto es un juego de acción y aventura de ciencia ficción, pero al mismo tiempo considero a PRAGMATA como una especie de roguelite disfrazado en parte. Tiene ciertas características del subgénero, pero no es completamente un título de ese estilo. Los jugadores pueden fracasar y volver a intentarlo sin perder todos los materiales que han recolectado, e incluso hay una sensación de que el reintento si está sucediendo. En el refugio, Hugh puede mejorar su resistencia al daño, la potencia de las armas, desbloquear nuevos módulos de hackeo o incrementar el potencial de Diana usando diferentes recursos de fibraluna a su alcance. Después de eso, puede volver al punto de control desbloqueado más cercano para continuar su misión. Claramente los enemigos y algunas trampas vuelven a generarse, pero siempre tenemos la sensación de que progresamos.

Cada uno de los escenarios siempre esconde una serie de elementos que pueden incrementar nuestras estadísticas, pero muchos lugares son inaccesibles hasta mejorar elementos como el propulsor o desbloquear una nueva habilidad para Diana para eliminar contaminantes. En términos de diseño, PRAGMATA apuesta a qué los jugadores revisiten locaciones enteras, exploten más a fondo sus pasillos, terrenos elevados, cuartos y más. Se premia la exploración y ver dónde hasta dónde sos capaz de encontrar coleccionables y potenciadores, de llegar a dónde antes parecía inaccesible.

Además de eso, el juego cuenta con las Habitaciones Escarlata, que suponen una zona con mayores desafíos al igual que mayores recompensas. Uno podrá acceder ingresando una tarjeta de acceso especializada que llegaremos a conseguir de forma automática aunque existe otro método hablando con Cabin, un robot de servicio en el refugio. 

Cabin también funciona como un pase a las actividades secundarias. Este robot nos invita a probar diferentes entrenamientos virtuales, con una serie de recompensas por un buen rendimiento o cumplir todos los objetivos. Al mismo se introduce un mini juego de Bingo donde canjeamos las Monedas Cabin por un premio, que van desde nuevos módulos de hackeo, trajes y más. 

Se que hasta este punto no he hablado de manera explícita de cómo funciona el combate y quieren leer más sobre esto. Pero antes de eso me gustaría confesar un sentimiento que quizás más de uno sintió. Cuando hace un tiempo atrás vimos por primera vez como era la jugabilidad de PRAGMATA, no puedo negar que había algo de escepticismo por como era el combate. Muchas preguntas se cruzaron por mí mente, ¿será complicado de jugar? ¿Los combates se volverán estresantes por ser en espacios tan reducidos? Fueron dudas que no se despejaron hasta su jugar la demo en consolas por primera vez donde me encontré con un sistema de juego muy divertido y bastante más cómodo de lo pensado.

Cuando llega el momento de pelear, Hugh dependerá por completo de que Diana consiga dejar expuesto la vulnerabilidad de cada enemigo. Es aquí donde se nos presenta una pantalla secundaria donde con A, B, X e Y nos desplazamos dentro de esta interfaz en tiempo real. Controlando a Diana uno puede elegir llegar directamente al núcleo o pasar por toda la IU buscando activar potenciadores de daño o activar múltiples módulos con efectos secundarios muy potentes, ya sea un multi hackeo a todos los enemigos cercanos, un parálisis, sobrecalentamiento, entre varios otros. Si somos atacados en el proceso, deberemos usar los propulsores de Hugh para alejarnos y tratar de continuar con el proceso si llega a ser posible.

Cuando las partes más vulnerables de los enemigos quedan expuestas, depende de nosotros atacarlos con todas las armas de fuego de Hugh. Llegamos a contar con una pistola como su arma estándar desde el primer capítulo (más tarde tendrá acceso a una especie de rifle de asalto), pero con una munición que se regenera. El resto de las armas sirven para diferentes situaciones, ya sea aquellas con una potencia de fuego más cercana de la de un escopeta o lanzagranadas, aquellas que sirven como una distracción o un escudo temporal, así como armas capaces de facilitar el bacheo o inmovilizar a enemigos temporalmente. Si hablamos de armamento se puede afirmar que cubren todos los aspectos esenciales y no tengo quejas.



La mayor preocupación era cómo serían los combates en espacios tan cerrados, cuando al final eso es uno de los puntos fuertes. Se le añade ese componente estratégico a los combates, y más porque la mayoría de las máquinas no son veloces. Se le da un tiempo al jugador para reaccionar y saber cuándo esquivar proyectiles, ataques directos o pisotones. Por supuesto, los combates contra jefes finales tienen su merecido espacio abierto debido a su tamaño, aunque más bien podría decirse que cada arena de combate se ajusta correctamente a la pelea final de cada robot.

Otro de los puntos a destacar es que el juego sabe cuándo es el momento de introducir nuevas mecánicas que cambian un poco más el ritmo de la travesía. Cada vez habrá enemigos más diversos, la presencia de rompecabezas o se juega con elementos como la gravedad o peligros ambientales para hacer que todo no resulte tan fácil como parece.

A nivel técnico, PRAGMATA se destaca por ser una experiencia estable. Las locaciones de la base son variadas, la dirección de arte con las máquinas es un acierto. La queja más persistente que podemos seguir haciendo es que no le dan suficiente atención a la versión de Xbox Series S para mejorar las texturas o algunos efectos a diferencia de la versión de Xbox Series X.

A nivel sonoro puede que la banda sonora solo esté presente en momentos puntuales, pero la mayor sorpresa fue que el juego cuenta con un doblaje pensado para América Latina. Esto fue algo que se anunció muchos meses antes de su lanzamiento, pero forma parte de una sorpresiva apuesta de Capcom en los últimos meses que le dan un valor agregado a la experiencia.

Con una duración de entre 9 a 10 horas para terminar el modo historia en la primera vuelta sin encontrar todos los coleccionables o mejoras, PRAGMATA te invita a jugar nuevamente en una dificultad más alta con Nueva Partida+ o enfrentarte a diferentes desafíos en el modo Señal no Identificada.

Desde su primera presentación en 2020 hasta su lanzamiento en 2026, PRAGMATA ha pasado casi toda una generación siendo un proyecto original de Capcom que paso muchos años en la sombra. Algún día sería interesante saber todo lo que paso detrás de su desarrollo, pero al menos ya sabemos que esa eterna espera ha valido la pena de la primera cinemática abordo de una nave hasta los créditos finales del juego.

  • Publicado y desarrollado por: Capcom
  • Fecha de lanzamiento: 17 de abril de 2026
  • Disponible en: Xbox Series, PC, PS5, Nintendo Switch 2

*Código de review proporcionado por Capcom*