ANALISIS - Resident Evil: Requiem

Por Leon Herrera

Posiblemente, este sea el análisis más personal que he hecho hasta la fecha para Colectiva Xbox. Como muchos saben, mi amor hacia los videojuegos empezó gracias a visitar una comisaría de Raccoon City en el Resident Evil 2 original cuando tan solo tenía 8 o 9 años quedando fascinado con esa cinemática inicial en CGI y traumatizado con la primera aparición de un Licker. Así que, cuando Capcom anunció Resident Evil Requiem y se nos dijo que volveríamos a visitar la “ciudad mapache” en la actualidad, mis expectativas estaban por el cielo y mi miedo a una decepción era real.

Pero respiren tranquilos. Después de sobrevivir a esta pesadilla, puedo decirles que estamos ante una carta de amor al género survival horror y a los 30 años que cumple la franquicia este 2026. ¿Es este el cierre que la saga merecía o simplemente un paso más en la infección biológica? Vamos a meternos de lleno en la oscuridad.

La historia nos pone en una situación límite, varios sobrevivientes de Raccoon City han estado muriendo últimamente y todos repetían un mismo patrón, tenían una especie de moretones negros en todo el cuerpo y contaban con signos de haner sufrido una infección biológica. Nosotros viviremos la historia desde 2 perspectivas diferentes con Grace Ashcroft, una agente del FBI que además es hija de Alyssa Ashcroft una de las protagonistas de Resident Evil Outbreak, tendremos que investigar una de estas muertes que ocurrió en el mismo edificio en dónde Alyssa fue asesinada delante de Grace hace 8 años, lo que dejó un trauma muy grande en nuestra protagonista que tiene que enfrentar de una vez por todas y gracias a eso podemos entender que todo este asunto la supere y vivamos su perspectiva de la aventura como si fuéramos un novato que no está preparado para todo lo que está por venir. 

Por otro lado tenemos al ya veterano Leon Scott Kennedy el cual está más que curtido en lo que se refiere a enfrentar armas biológicas y tipos de virus por su larga trayectoria como agente de la DSO, pero en esta ocasión este se encuentra apresurado en saber qué es lo que está pasando con el Virus T-Elpis, ya que al ser el mismo un sobreviviente del accidente de 1998 se encuentra con síntomas de esa enfermedad por la que el FBI está investigando estas muertes y no sabe cuánto tiempo le queda antes de terminar como los demás casos conocidos.

Requiem no intenta reinventar la rueda, sino que perfecciona todo lo que amamos de la saga. La atmósfera es sofocante; cuenta con un diseño de sonido que te hace girar la cabeza en la vida real porque jurarías haber escuchado un paso atrás tuyo en tu habitación... ¡Es magistral!

Si hay algo que siempre le pido a un Resident Evil, es que el control responda cuando el pánico se apodera de uno. En Requiem, la respuesta es inmediata. El sistema de parry con Leon y la gestión del inventario con Grace (ese eterno rompecabezas que tanto nos gusta) se sienten más pulidos que nunca.

Hay una mezcla perfecta entre la acción moderna al estilo Resident Evil 4 Remake con León y esa pausa tensa de los clásicos en las secciones en las que controlamos a Grace. Los puzles me han recordado a los mejores tiempos de la saga: no son imposibles, pero te obligan a observar cada detalle de la habitación y encontrar documentos con pistas o combinaciones para resolverlos. ¡Cómo debe ser!

Si algo me voló la cabeza de Resident Evil Requiem, es cómo cambia el chip dependiendo de a quién controles. No es solo un cambio de skin o perspectiva (Recomendamos hacerle caso a la recomendación del juego y al menos juguemos nuestra primera partida en primera persona con Grace y en tercera con Leon), es casi como jugar dos juegos distintos en el mismo mapa.

La experiencia de juego con Grace es donde el survival horror más puro brilla. Si bien es un agente del FBI, Grace no tiene el entrenamiento militar de Leon, es más una investigadora de oficina y eso se nota en cada movimiento. Con ella, el sigilo y la gestión de recursos son vitales. Contamos con un inventario muy limitado en espacios para guardar objetos, si bien encontraremos riñoneras para expandir el espacio, estos siguen siendo pocos lugares en comparación con el almacenamiento de León, por lo cual tendremos que usar mucho los baúles para intercambiar objetos que vayamos a usar ni bien salgamos de la sala segura. Sus secciones de gameplay se sienten mucho más tensas, casi asfixiantes, recordando a esos primeros compases de Resident Evil 2 o 7 en donde cada sombra te hacía dudar. Tiene mecánicas únicas de interacción con el entorno que Leon simplemente ignora por su fuerza bruta, como construir un inyectable que hace que los zombies exploten si los atacamos sigilosamente desde la espalda, cuenta con cuchillos rompibles para defenderse de un ataque enemigo, y si jugamos en modo clásico (el cual recomendamos enormemente) tendremos cintas de tinta limitadas para guardar la partida, que si bien podremos crear más de estas adentrada la aventura, nos consumen recursos que podríamos usar para crear balas o inyectables que tengan mayor efecto al curarnos que una simple planta verde.

Por otra parte, jugar con Leon se siente como volver a casa. Podemos sentir ese peso de la experiencia; su manejo de las armas es más firme y su estilo de combate es más directo, más "acción táctica". Si sos de los que prefiere encarar el peligro con una buena escopeta y nervios de acero, Leon es tu hombre. Se nota que Capcom ha querido que sintamos que este veterano de mil batallas ya no se asusta tan fácil... aunque el juego se encarga de que nosotros, en nuestra silla, sí nos asustemos en algunas partes del juego. Contaremos con un maletín con mucho más espacio que en el inventario de Grace en donde guardaremos todos los ítems que nos vayamos encontrando durante la partida, también disponemos de una pulsera con la cual recibiremos puntos por matar enemigos y que con ellos podremos mejorar nuestras armas o comprar otras nuevas y más poderosas en las salas seguras del juego. Cómo nombramos anteriormente contamos con un hacha con la cual somos capaces de hacer parrys a los ataques enemigos, si bien está no se rompe como los cuchillos de Grace, si se desgasta tras recibir varios golpes pero podemos volverla a afilar fácilmente usando una combinación de botones volviéndola a dejar como nueva.

No podría hablar de este juego sin mencionar una pieza central de este: el Magnum Réquiem de Leon. Lo que me pareció un acierto total de diseño es que no es una “super arma" que rompe el juego, sino una herramienta de doble filo que ambos personajes deben aprender a dominar, aunque de formas muy distintas. 

Con Leon se convierte en un accesorio táctico más para su arsenal pesado, la utiliza para eliminar a varios enemigos con un solo disparo. Si bien contamos con muy pocas balas durante toda la partida, esta arma es pura potencia de fuego; cuando usas el Réquiem con Leon, sentís que tenes el control total del campo de batalla por unos segundos y obviamente nos salva más de una vez de estar en apuros.

Con Grace la cosa cambia. Para ella, el Réquiem es su seguro de vida. Al no tener la fuerza, ni el arsenal de Leon, Grace usa el arma como última alternativa para eliminar a los grandes jefes que recorren las locaciones que iremos recorriendo, pero tendremos que pensar bien cuando disparar con ella, ya que al ser tan poderosa el retroceso del arma es mucho mayor para ella, lo cual la vuelve mucho más lenta que al usarla con Leon, sirve más como una herramienta de control de masas, permitiéndote limpiar zonas que parecen imposibles o salvarte cuando te tienen acorralado en un rincón.

¿Cómo corre Resident Evil Requiem en una Xbox Series S? La respuesta corta es: Magistral. Gracias a la optimización del RE Engine, el juego corre como una seda en nuestra consola blanca preferida, si bien la resolución no es la mejor para algunos (contamos con unos 1080p reescalados de una resolución menor) y puede llegar a verse un poco borroso en algunos lugares puntuales, mantiene la fluidez de los 60 fps en todo momento, incluso en esos de mayor tensión con múltiples enemigos en pantalla, esto te da un mejor control sobre el apuntado y la respuesta del mando para cuando necesitemos salir corriendo y re pensar nuestra estrategia. Si contas con una Xbox Series S, vas a disfrutar de una experiencia de nueva generación total. La iluminación es de otro planeta. Si hay algo que podemos criticar son las sombras en las cuales veremos dientes de sierra, pero los reflejos en las superficies húmedas y las cinemáticas del juego te hacen olvidar que estás en una consola de gama de entrada. 

Si van a jugar a Requiem, hagan un favor a su experiencia: jueguenlo con auriculares y a oscuras. El diseño de audio está pensado para desorientarte y meterte el miedo en el cuerpo con sonidos de ambiente muy bien logrados y una banda sonora de gran calidad que en ciertos momentos te llenan el alma de nostalgia. No nos olvidemos de mencionar que por primera vez en la saga contamos con un doblaje oficial al español latino desde el día de lanzamiento del juego y que además, a nuestro parecer, está muy bien logrado.

En definitiva, Resident Evil Requiem es mucho más que otra entrega de la saga; es la culminación de 30 años de historia condensados en una experiencia de terror impecable. Sí, es cierto que el juego se apoya con fuerza en el fanservice (y mentiría si dijera que no disfruté cada guiño como un nene chiquito), pero no se queda solo en la superficie.

Lo que más agradezco como fan veterano de la saga es la profundidad con la que aborda los cabos sueltos de Spencer, los cimientos de Umbrella y esos ecos de Raccoon City que todavía nos ponen la piel de gallina. No es solo nostalgia por vender; es una construcción de mundo de primer nivel y reutiliza escenarios del remake de la segunda entrega de una manera magnífica.

Capcom ha logrado lo imposible: un juego que se siente fresco gracias al Virus T-Elpis, que deja un poquito de conciencia en los zombies, y el sistema del Arma Réquiem, pero que huele al terror clásico que nos enamoró en los 90. Si tenes una Xbox Series S, no tenes excusa; el rendimiento es sobresaliente y la experiencia es redonda de principio a fin. 

¿Mi veredicto? Para mí, Resident Evil Requiem, entra en mi top 3 de juegos de la saga sin lugar a dudas. Si tenés un tatuaje de Umbrella, RPD, S.T.A.R.S. o si simplemente buscas jugar al mejor survival horror que nos dió Capcom en los últimos años, este juego es una compra obligatoria. Es un recordatorio de por qué, después de tanto tiempo, seguimos teniendo miedo a la oscuridad.

  • Desarrollado y publicado por: Capcom
  • Disponible en: Xbox Series, PS5, PC, Switch 2
  • Fecha original de lanzamiento: 27 de febrero 2026
Código de review proporcionado por Capcom