ANALISIS - Demonschool

Por Javier Paredes

Ya hemos hablado en más de una ocasión de Demonschool. Ese RPG táctico que se inspira bastante por las primeras entregas de Persona. A pesar de ser una de las sagas más longevas de Atlus, muchos otros estudios no se han animado a crear un juego que intente ser un rival o un equivalente, por no decir un clon. 

Existen títulos como Loop 8: Summer of Gods que tienen combates por turnos y les dan mucha importancia a los vínculos con otros personajes, pero es un juego altamente limitado; Otros como The Caligula Effect usan las relaciones con los NPCs como una mecánica importante a la hora de resultar miembros para el grupo, aunque sigue quedándose corto, y el resto de los ejemplos que se me vienen a la mente donde involucran la simulación social no son exactamente algo que podría comparar con Persona.

Entonces, ¿Demonschool es lo más parecido que he visto en todos años? Digamos que no porque las similitudes son principalmente estéticas reflejadas en las primeras entregas y en el sistema de vínculos sociales presentes en las últimas entregas. Fuera de ello es un juego que marcadamente distinto.

En el juego controlas a Faye, quien es heredera de in linaje de cazadores de demonios, que viaja a la remota isla de Hemsk a asistir a la Universidad, a la vez que persigue una profecia que vaticina el apocalipsis. El juego tiene un tono sombrío, pero en esencia es cómico, y los diálogos entre los personajes es de lo que mejor que te ofrece porque la interacción entre los personajes es constantemente dinámica y divertida. 

El sistema de combate es similar al de un RPG táctico con la particularidad que en tu turno cuentas con una fase de planificación que te permite anticipar tus acciones y una segunda fase en la cual veras desenvolverse tus acciones y luego las del oponente. Para la fase de planificación cuenta con una cantidad de puntos de acciones que te permitirán dictar las acciones de cada miembro de tu equipo, por lo que es importante maximizar su uso, lo cual es sumamente necesario porque este emplea un sistema de combos. 

Tus personajes cuentan con distintas habilidades y la idea es combinar estas habilidades para generar daño en cadena que te permita eliminar la mayor cantidad de enemigos en la menor cantidad de movimiento. El título te enfrenta a una gran cantidad de enemigos, generalmente son enemigos pequeños que son derrotados en pocos golpes. Pero estas incentivados a derrotarlos de un solo ataque haciendo combos entre tus personajes porque cada turno ingresaN nuevos enemigos al tablero. Los combates los ganas derrotando cierta cantidad de enemigos y escapando del área porque, de lo contrario, serás avasallado numéricamente. Felizmente, en esta fase tienes la libertad de hacer y deshacer tus acciones, incluso te permite anticipar el daño y los efectos en los enemigos, por lo que, al final, cada combate es como una partida de ajedrez y se convierte en un puzzle si deseas completarlo de la forma más eficiente. 

Demonschool te ofrece hasta 15 personajes para elaborar tu equipo, cada uno con habilidades diferentes que puedes combinar durante el combate para conseguir combos avasalladores. Los tipos de personaje cumplen un rol en el combate, por ejemplo, nuestra coprotagonista Namako tiene una función de crowd control, por lo que sus habilidades posicionar, paralizar e interrumpir a los enemigos para causar mayor daño con otros personajes. Por otro lado los personajes de ataque como Destin pueden tiene la capacidad de posicionar a los enemigos y desencadenar combos fuertes. Nuestra protagonista Faye tiene una función comodín que se aplica a toda ocasión con un uso moderado de puntos de acción. Finalmente, el rol de soporte lo cumplen personajes como Knute que tiene una función como tanque y otorga buffs a tu equipo. Los demás personajes cumplen uno de estos roles básicos pero ofreciendo una variedad que recompensa la experimentación y el riesgo. En ese sentido el combate se desarrolla más como un juego de ajedrez. 

Los enfrentamientos contra jefes son llamativos por su presentación y mecánicamente son como un puzzle que, además del jefe y sus enemigos, introduce peligros en el escenario que te obligan a posicionar a tus personajes para evadir los ataques y amenazas del entorno, a su vez, que posicionas tus piezas para aprovechar los puntos débiles del jefe. Cada jefe introduce variantes a la mecánica del combate. 

Otra particularidad del juego es que no ganas experiencia ni subes de nivel. La progresión se da desbloqueando habilidades, o de forma narrativa a través mientras exploras los vínculos entre personajes, lo que desbloque habilidades cooperativas o combos más elaborados. Finalmente, el juego progresivamente va introduciendo variantes al combate como enemigos con distintas habilidades. 

Demonschool cuenta con un sistema de interacción social que a primera vista es similar al de Persona por usar un marco de calendario dentro de un ambiente estudiantil; sin embargo, el sistema es funcionalmente distinto. En primer es similar porque cuentas con actividades curriculares como asistir a clases, responder exámenes y demás, mientras que por la tarde tiene la libertad de explorar la isla e interactuar con otros personajes; y estas actividades te permiten desbloquear habilidades y otros elementos que luego usarás en combate. 

Sin embargo, las similitudes terminan ahí porque no tienes un límite para las acciones diarias que puedes realizar. Por ejemplo, después de asistir a clases, tendrás la libertad de compartir la tarde con un compañero, habiendo terminado esa actividad, podrás visitar otro compañero y hacer lo mismo, no tienes un límite temporal para tus acciones, igual con las misiones secundarias. El juego te da la libertad de interactuar con todo el contenido secundario que quieras, en ese sentido es más similar a un RPG tradicional. 

Un detalle que me parece decepcionante es lo limitado que se siente la exploración. Los escenarios por diseño del juego son pequeños abarcando solo una pantalla y en esta pantalla tienes a la vista un ícono sobre cada personaje interactivo. En resumen, la exploración se de esta manera: eliges a donde dirigirte en un menú, accedes a la pantalla de esa locación, y eliges de entre los personajes que son interactivos en esa pantalla. 

La música tiene un estilo retro electrónico con tonalidades lúgubres al estilo de las primeras entregas de Persona y Castlevania pero sin llegar al nivel operístico de estos juegos. 

Finalmente, uno de los puntos más fuertes del juego es su estética visual. Demonschool logra una ambientación retro de los RPG de finales de los 90, porque combina el uso de sprites para sus personajes con escenarios a 3D básico. Adicionalmente, la dirección de arte precisa en capturar un tono lúgubre/cómico, manteniendo su identidad visual. No tendrás las mejores gráficas, pero definitivamente es un estilo que te permite identificar este juego en un mar de RPGs retro.

Demonschool, más allá de sus similitudes con Persona, es un juego entretenido gracias a su guión inteligente y su robusto sistema de combate. Lo recomendamos para aquellos que busquen un RPG similar en lo estético a Persona pero con ganas de adentrarse en combate que es tanto puzzle como partida de ajedréz. 

  • Publicado por: Ysbryd Games
  • Desarrollado por: Necrosoft Games
  • Fecha de lanzamiento original: 19 de noviembre de 2025
  • Disponible en: Xbox One, Xbox Series, PC, PS4, PS5, Nintendo Switch

*Código de review proporcionado por Ysbryd Games*